Miguel Piedrafita's Personal Notes

Ojos Azules

Un grupo de personas con colores de ojos variados vive en una isla. Todos son maestros de la lógica: si una conclusión puede deducirse lógicamente, lo harán instantáneamente. Nadie sabe el color de sus ojos. Todas las noches a medianoche, un ferry se detiene en la isla. Cualquier isleño que haya averiguado el color de sus propios ojos abandonará la isla y el resto se quedará. Todos pueden ver a los demás en todo momento y cuentan el número de personas que ven con cada color de ojos (excluyéndose a sí mismos), pero no pueden comunicarse de otra manera. Todos en la isla conocen todas las reglas en este párrafo.

En esta isla hay 100 personas de ojos azules, 100 personas de ojos marrones y el Oráculo (tiene ojos verdes). Por lo tanto, cualquier persona de ojos azules puede ver a 100 personas con ojos marrones y 99 personas con ojos azules (y una con verde), pero eso no le dice su propio color de ojos; por lo que él sabe, los totales podrían ser 101 marrones y 99 azules. O 100 marrón, 99 azul, y él podría tener los ojos rojos.

El Oráculo puede hablar una vez (digamos al mediodía), en un día en todos sus interminables años en la isla. De pie ante los isleños, dice lo siguiente:

"Puedo ver a alguien que tiene ojos azules".

¿Quién se va de la isla y en qué noche?

No hay espejos ni superficies reflectantes, nada tonto. No es una pregunta trampa, y la respuesta es lógica. No depende de palabras engañosas o de que alguien mienta o adivine, y no involucra a personas que hacen algo tonto como crear un lenguaje de señas o hacer genética. El Oráculo no está haciendo contacto visual con nadie en particular; simplemente está diciendo "cuento al menos con una persona de ojos azules en esta isla que no soy yo".

Y, por último, la respuesta no es "nadie se va".

La respuesta no es simple. Este es un ejercicio de lógica seria, no un enigma de pensamiento lateral. No hay una respuesta rápida y fácil, y realmente entenderlo requiere un poco de esfuerzo.